Inspiración Sanadora

¿Cómo amarse a uno mismo? El arte de rendirse y aceptar

Cuando pensamos en amarnos a uno mismo lo primero que se nos viene a la mente son mil y un expectativas de como ser esa persona que uno quiere ser , y luego podrías amarte por completo. 

Creemos que tenemos muchas cosas que corregir antes de poder amarnos , muchas cosas que sanar y limpiar. 

Por un lado es cierto y por otro lado no. 

Antes que nada quiero decirte algo: No hay nada que debamos sanar , pensar eso significa que creemos que estamos enfermos, que hay cosas “malas” que tenemos que corregir. Al pensar asi, nos encacillamos y creamos una energía de rechazo hacia lo que somos ahorita. 

Desde muy pequeños la sociedad y nuestro entorno empezó a moldearnos y a corregir todo aquello que no encajaba en el perfil de la sociedad en la que vivimos y para poder tener “éxito” en esa vida , tenemos que sobresalir y encajar según los estándares que nos impusieron, ignorando o minimizando cualidades únicas en nosotros por no ser “normales” . Entonces cada vez que nos expresábamos de manera distinta , ya sea con tristeza, gritos, humores raros, o cualquier forma única de expresión, nos decían que estaba “mal”. 

Pues si, eso lo que causo fue que inconcientemente comenzáramos a rechazar partes de nosotros , suprimiéndolas, cortando el dialogo interno, adoptando conductas que harían que nos acepten y que no nos juzguen. 

Ese rechazo inconsciente se normalizo y sin darnos cuenta nos olvidamos de quien somos de verdad, y al no recordar quienes somos de verdad no nos podemos amar. 

Entonces no se trata de sanar lo que esta “mal” , sino se trata de perdonarnos por habernos olvidado de aceptarnos tal y como somos, no somos perfectos, para amarse a si mismo no se necesita estar siempre feliz y de buen humor , inspirándose todo el tiempo. Para amarse a uno mismo se necesita recordar de que ya somos perfectos tal y como somos, solo asi se puede crear espacio para el cambio, solo con rendirse a como uno es y amar todo lo que viene dentro de ti. 

Cuando descubrimos nuestra autenticidad y paramos de pedir perdón por expresarnos de formas diferentes o de simplemente ser diferentes ya estas amándote por completo y ya estas asistiendo a que nada en tu personalidad tiene que ser de ninguna forma especifica, sueltas esa rigidez , y de una manera deliciosa sientes esa ligereza de que si a los demás no les gustas es cosa de ellos y si les gustas tambien es cosa de ellos. 

Todo es fluctuante y todas las formas de ser son totalmente aceptadas en el plano divino. Nada esta mal contigo, no hay nada que sanar, eres perfecto, estas en tu camino, estas tomando acción desde el corazón, recordando quien eres, aceptando todo lo que eres y avanzando despierto. Cuando sabes esto, te estas amando incondicionalmente.